La situación pudo haberse dado en un chat de Terra.es, en el blog de LG o en la fiesta de cumpleaños de una compañera de la facultad, eso no es importante para el relato. Lo importante es que cuando llegué ya estaban todos los grupos armados.
Me senté en un rincón, había un grupo de chicas, todas bonitas y simpáticas. Una de ellas, la que tenía una remera de Queen, hablaba con una tonada que me resultaba conocida. Con el tiempo supe de donde venía.
Otra de las chicas, tenía una remera con elefantitos rosas. Hablaba de veleros, gorras de capitanes y otras yerbas similares.
Sin embargo, con la que más hablaba era con una chica que simplemente tenía un jean y una remerita blanca. Muy fina en sus modales. Solo tomaba jugo de naranja. No probó ni una gota de alcohol en toda la noche.
Cuando la fiesta ya estaba terminando, nos pasamos las direcciones de mail. Llegue a mi casa sonriendo. Pero nunca pensé que me iban a agregar.
Al levantarme, tres ventanitas grises salían del MSN.
Mónica te ha agregado.
Julieta te ha agregado.
María te ha agregado.