Ese fin de semana fuimos al cine. Cuando llegamos ya estaban esperándonos Analicia y Florencia, otra compañerita que no era de las más lindas del curso. Florencia iba en un principio en papel de chaperona, ya que no quedaba del todo bien que Analicia vaya sola al cine con dos nenes (aunque uno de estos haya ido con la madre y el hermanito)
Hace mucho tiempo, era costumbre que en el cine pasasen dos películas, y no solo una, como sucede hoy en día. Así que, además de la película de terror (CreepShow 2, el festín del terror) , íbamos a ver otra. En realidad a mi me gustó más la primera, era una película en donde había dos grupos: los malos, chicos vestidos de negro y con calaveras en las remeras y por supuesto, el grupo de los buenos, los prolijitos. Estos peleaban por el dominio de una pileta de natación en la cual podían hacer sus acrobacias con los skates. La película se llamaba Roller…y no me acuerdo más. La busqué luego con el emule y el utorrent pero nunca la encontré.
Una vez dentro del cine, nos sentamos de la siguiente forma Florencia, Bruno, Analicia y yo. Mi mamá tres filas atrás. Durante la película Bruno y Florencia no dejaron de hablar durante la primer película, la de los skaters. Y en la segunda, pude ver como Florencia se aferraba al brazo de Bruno en las partes de más miedo, y seguían hablando en las restantes.
Al terminar la película Florencia y Bruno nos comunicaron que iban a ser novios. Y que era mejor que Analicia sea solo mi novia. En ese momento largué un “bienchii!!!” muy sonoro, y creo que hasta pegué un saltito de la alegría.
Ese mismo lunes, Analicia me contó que había hablado con su mamá y ella le dijo que éramos muy chicos para estar de novios, que era mejor que esperemos un “tiempito”.
El mes pasado se casaron Bruno y Florencia, fue un casamiento muy lindo según me contaron. Yo no fui.